Guía completa para el control de malas hierbas y el control láser de malas hierbas

La tecnología agrícola ha experimentado avances significativos en los últimos años. Con la llegada de la agricultura de precisión, el desherbado por láser se ha convertido en un giro importante en la agricultura moderna. Las desbrozadoras láser automatizadas, en particular, son una tecnología que está llamada a provocar la transformación del control de las malas hierbas tal y como lo conocemos.
Definición de control de malas hierbas y control de malas hierbas por láser
Elcontrol de malas hierbas(también llamado escarda o gestión de malas hierbas) es un tipo de control de plagas, cuyo objetivo es detener o reducir el crecimiento de las malas hierbas, en particular de las especies de malas hierbas no autóctonas, con el fin de reducir su competencia con las plantas y animales cultivados, especialmente en un entorno agrícola de cultivos. En la agricultura, un control eficaz de las malas hierbas favorece el crecimiento sano de los cultivos, aumenta el rendimiento agrícola y protege la biodiversidad. La gestión de las malas hierbas es crucial, ya que compiten con los cultivos por recursos esenciales como el agua, los nutrientes y la luz. El crecimiento incontrolado de las malas hierbas suele reducir significativamente el rendimiento de los cultivos, pero también puede provocar una disminución de la calidad de las cosechas, una reducción de la densidad de nutrientes o un aumento de los costes de producción. El objetivo general del control de las malas hierbas es crear un ecosistema protegido en el que los cultivos puedan prosperar con una competencia mínima y ser lo más rentables posible.
Curiosamente, los recientes avances en tecnología e innovación, en particular el nacimiento de las escardadoras láser azules, ofrecen la posibilidad de llevar la rentabilidad de la agricultura a niveles nunca vistos. El desherbado por láser azul es un tipo de control de malas hierbas por láser, en el que se utilizan rayos láser para eliminar poblaciones de malas hierbas, a un ritmo de hasta 100.000 malas hierbas por hora.
El control de malas hierbas por láser es un subtipo de control de malas hierbas que utiliza el reconocimiento automático de las malas hierbas, recopilando datos que luego se utilizan para apuntar a las malas hierbas reconocidas con una precisión milimétrica y disparar un rayo láser contra ellas, eliminándolas de raíz en el proceso. El reconocimiento de las malas hierbas puede realizarse mediante el escaneado de los niveles de clorofila activa (específico para diferentes especies), el escaneado de la fluorescencia infrarroja invisible (también diferente para diferentes especies de malas hierbas) o el reconocimiento de imágenes de visión asistido por IA (con diferentes niveles de confianza). El control de las malas hierbas por láser es una categoría general que engloba temas como el desherbado por láser y los desherbadores por láser.
Y lo que es más importante, el control de malas hierbas mediante láser azul es una tecnología de agricultura de precisión que facilita la eliminación de malas hierbas sin dañar los cultivos circundantes ni el medio ambiente, y está en consonancia con la estrategia "de la granja al tenedor". Esta tecnología no sólo proporciona el mayor rendimiento y demuestra ser el método de desherbado más sostenible, sino que también es muy eficiente desde el punto de vista energético. De hecho, las escardadoras láser azules consumen entre 4 y 5 veces menos energía eléctrica que las escardadoras láser de CO2 para producir un rayo láser de una potencia determinada. Como resultado, el control de las malas hierbas realizado con láser azul encaja perfectamente en los marcos de la GIM (Gestión Integrada de las Malas Hierbas), ya que se trata de una opción sostenible no química que no sólo ofrece resultados excepcionales, sino que además lo hace de forma respetuosa con el medio ambiente.
La Gestión Integrada de Malas Hierbas (GIM) es un enfoque holístico de desherbado que incorpora múltiples métodos de control de malas hierbas con el fin de lograr una gestión sostenible y a largo plazo de las mismas. Los métodos utilizados varían de una explotación a otra, pero suelen integrar diversos métodos físicos, químicos, mecánicos, culturales y biológicos. La gestión integrada de las malas hierbas no se basa en un único método de forma exclusiva, con el fin de minimizar el riesgo de que las malas hierbas desarrollen resistencia a dicho método, así como para promover el equilibrio ecológico. Los estudios indican que la GIA mejora el rendimiento de los cultivos en un 15% y reduce los costes de los insumos hasta en un 20%.
En el control de las malas hierbas, el índice de malas hierbas es una medida con la que se evalúa la eficacia de un método de escarda concreto, en comparación con el escenario sin malas hierbas. Más concretamente, el índice de malas hierbas es la diferencia entre el rendimiento del escenario sin malas hierbas y el rendimiento del método de control de malas hierbas concreto, dividido por el rendimiento del escenario sin malas hierbas. También se suele expresar como porcentaje en lugar de como fracción. En efecto, cuando un método concreto de control de malas hierbas (como el desherbado con láser azul) es muy eficaz, el índice de malas hierbas tiene un valor bajo. Y viceversa: un índice de malas hierbas alto significa que un determinado método de control de malas hierbas es ineficaz. Por ejemplo, la falta de cualquier método de control de malas hierbas puede dar lugar a un índice de malas hierbas del 46,8%, según se recoge en la literatura científica. El índice de malas hierbas permite a las empresas agrícolas priorizar sus esfuerzos de control de malas hierbas, basándose en el umbral económico, es decir, el nivel en el que un determinado método de control de malas hierbas justifica el coste de adopción de la tecnología.
Sin embargo, el índice de malas hierbas no tiene en cuenta la densidad nutricional de la cosecha ni la sostenibilidad (y ecología) de los cultivos, que eran los principales factores que impulsaban el enfoque "de la granja al tenedor". El desherbado con láser azul elimina la necesidad de herbicidas químicos, minimizando la contaminación ambiental y protegiendo a los organismos beneficiosos del suelo, así como al ecosistema. Además, reduce la alteración del suelo, preservando su salud y estructura. A medida que avanza la investigación y el desarrollo en este campo, el control de las malas hierbas con láser desempeñará un papel fundamental en el futuro de la agricultura sostenible.
Colaboración de Opt Lasers con AgriTech & Laser Weeding Partners
Opt Lasers diseña y fabrica fuentes láser azules de alto rendimiento para el desherbado láser orgánico automatizado. En comparación con los sistemas de CO₂/IR, nuestras soluciones de 450 nm ofrecen una alta eficiencia eléctrica, una integración compacta de bajo peso y una transmisión superior al 99% a través de la superficie del agua, ideal para las condiciones reales del campo. Trabajamos directamente con fabricantes de maquinaria agrícola e institutos de investigación para adaptar la potencia, la óptica y apoyar proyectos desde la prueba de concepto hasta el despliegue junto con más de 7 socios integradores.
Más información sobre los láseres azules en la escarda láser
Soluciones láser a medida
Ofrecemos láseres azules de 30 W a 300 W, capaces de satisfacer diversos requisitos de aplicación. Nuestros productos incluyen módulos láser casi listos para usar, como el S-60-B y el S-120-B, ideales para la creación de prototipos en sistemas de escarda láser. Para necesidades personalizadas, podemos diseñar láseres desde cero, garantizando que se ajustan a demandas operativas específicas.
Consultoría y asistencia técnica
Más allá de la fabricación, ofrecemos un amplio asesoramiento técnico. Nuestro equipo de expertos asesora sobre los parámetros del rayo láser, las normas de seguridad y las posibles soluciones. Esta orientación simplifica el proceso de desarrollo de productos para las empresas que integran la tecnología láser en sus sistemas de control de maleza, garantizando una fase de diseño ágil y eficaz.
Experiencia mecánica y resistencia medioambiental
Nuestra importante experiencia mecánica nos permite asesorar sobre soluciones de montaje de láser, garantizando la durabilidad frente a la humedad y el polvo. Este asesoramiento es crucial para desarrollar maquinaria agrícola robusta que pueda funcionar en las duras condiciones del campo.
Instalaciones avanzadas de laboratorio y producción
Con un laboratorio e instalaciones de producción bien equipados, que incluyen el equipo de pruebas necesario y un taller mecánico para piezas mecánicas, podemos desarrollar y producir rápidamente soluciones láser personalizadas. Esta capacidad acelera el ciclo de innovación para las empresas que adoptan la tecnología láser, permitiendo una entrada más rápida en el mercado.
Colaboración segura
Damos prioridad a la confidencialidad y la seguridad. Todos los proyectos de colaboración se llevan a cabo bajo estrictos acuerdos de no divulgación (NDA), lo que garantiza que las ideas y tecnologías innovadoras permanezcan protegidas.
Pioneros en el control láser de malas hierbas
Opt Lasers es la primera empresa del mundo, desde 2020, en ofrecer varias soluciones de fuentes láser para el control de malas hierbas utilizando la tecnología disponible. Desarrollamos productos de forma independiente en esta dirección para ofrecer soluciones cada vez mejores. Opt Lasers no se dedica a los algoritmos de IA ni al reconocimiento visual, lo que nos convierte en un socio ideal para ofrecer fuentes láser fiables sin competir con las funciones de nuestros socios en el diseño de procesos de escaneado, sistemas de reconocimiento visual, cámaras y robótica.
Amplia gama de servicios
Desde la oferta de soluciones listas para usar hasta láseres diseñados a medida y asistencia técnica completa, Opt Lasers se compromete a fomentar la innovación en tecnologías agrícolas. Nuestros servicios integrales ayudan a las empresas a conseguir soluciones de control de malas hierbas de alta eficacia, contribuyendo a unas prácticas agrícolas sostenibles y a una mayor productividad agrícola.
Al asociarse con Opt Lasers, las empresas obtienen acceso a la tecnología láser más avanzada y a la asistencia de expertos, lo que facilita el desarrollo de sistemas de control de malas hierbas avanzados, eficientes y respetuosos con el medio ambiente.
Influencia de la estrategia "de la granja a la mesa" en la industria agrícola
La iniciativa de la UE "De la granja al tenedor" (FTF ) es una de las estrategias básicas de la UE para transformar las economías de la Unión Europea en economías modernas, eficientes en el uso de los recursos y altamente competitivas. La iniciativa "Del campo a la mesa" pretende reducir la pérdida de nutrientes al menos en un 50%, garantizar la seguridad alimentaria, mejorar la salud pública en general, disminuir el uso de pesticidas, invertir la pérdida de biodiversidad y reducir los efectos del cambio climático o aumentar la adaptabilidad humana al mismo. Planteada como parte del Green Deal europeo, que se presentó el 11 de diciembre de 2019, Farm to Fork pretende en principio crear sistemas alimentarios sostenibles con un impacto medioambiental positivo o neutro. La iniciativa FTF aborda retos en varias etapas de la industria alimentaria, desde la producción de alimentos hasta su distribución y consumo. También apuesta por maximizar la eficiencia de la gestión de cultivos, el control de malas hierbas/plagas y la utilización de recursos.
Por la senda de la erradicación de los plaguicidas
Uno de los principales objetivos de la estrategia "de la granja a la mesa" es aumentar en un 25% el número de explotaciones que pueden etiquetarse como ecológicas de aquí a 2030 en toda la UE, mediante el fomento de tecnologías agrícolas de precisión que mejoren la salud del suelo y las plantas. Un ejemplo de este tipo de tecnología agrícola de precisión son las escardadoras de láser azul, que dependiendo del sistema de integración pueden minimizar o anular el daño a las plantas no objetivo y al suelo. Un vehículo eléctrico (VE) o un dron no emiten gases de escape, y las escardadoras láser con láser azul integradas en estos sistemas son efectivamente una solución orgánica para el control de las malas hierbas. A diferencia de una desbrozadora láser de CO2, una desbrozadora láser azul no necesita mucha electricidad para funcionar y puede alimentarse fácilmente con la batería de un vehículo eléctrico.
En cambio, los herbicidas químicos convencionales, como el glifosato (C3H8NO5P) y la atrazina (C8H14ClN5), han contaminado el suelo y el agua y han afectado a especies no objetivo y a la salud humana.
El glifosato tiene una alta solubilidad en agua de 12 g/L a 25 °C (lo que garantiza su alta movilidad) y también puede adsorberse a las partículas del suelo. El impacto del glifosato sobre las especies no objetivo es bastante importante. En primer lugar, inhibe la vía del shikimato, que, en palabras sencillas, es una vía vital de biosíntesis de aminoácidos aromáticos en plantas y microorganismos beneficiosos del suelo. La interrupción de esta vía puede obstaculizar el ciclo de nutrientes, así como causar una disminución del 50% en las poblaciones de microorganismos beneficiosos del suelo. En segundo lugar, en 2015, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) clasificó el glifosato como "probable carcinógeno humano" (de clase 2A). Esta clasificación se basó en estudios de investigación que relacionaban la exposición ocupacional al glifosato con el linfoma no Hodgkin y en pruebas suficientes de carcinogenicidad causada por el glifosato en animales.
A pesar de tener una vida media de entre 2 y 197 días, los estudios sobre el glifosato han demostrado que actualmente está presente en aguas superficiales en concentraciones de hasta 0,7 μg/L, muy por encima de la concentración permitida por la Unión Europea (para plaguicidas individuales) de 0,1 μg/L en el agua potable. Mientras tanto, la exposición crónica al glifosato también se ha asociado con toxicidad renal y hepática, así como con problemas de desarrollo y reproducción en animales de laboratorio que fueron elegidos por sus similitudes genéticas, biológicas y de comportamiento con los humanos. Los efectos observados en estos animales permiten a los investigadores deducir los riesgos potenciales para los seres humanos.
Por otra parte, la atrazina es conocida por su persistencia en el medio ambiente y su capacidad para contaminar directamente los suministros de agua potable. Se ha notificado su presencia en aguas superficiales y subterráneas en concentraciones de hasta 40 μg/L, notablemente superiores a los límites reglamentarios. Por ejemplo, supera el nivel máximo de contaminantes (MCL) de 3 μg/L de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos. La exposición a la atrazina se ha asociado a un mayor riesgo de cáncer de próstata y ovarios. Los estudios epidemiológicos también han relacionado la atrazina con defectos congénitos, bajo peso al nacer y partos prematuros debido a sus propiedades de alteración endocrina. Además, se ha descubierto que concentraciones de atrazina tan bajas como 0,1 μg/L inducen la actividad de la aromatasa, lo que provoca un aumento de la producción de estrógenos y la feminización de las ranas macho. Otros efectos secundarios fueron la alteración de la proporción de sexos y fallos reproductivos.
Estos descubrimientos ponen de relieve los riesgos más amplios para el medio ambiente y la salud que plantean los métodos químicos de control de las malas hierbas. Por eso es importante adoptar métodos menos invasivos, como el desherbado con láser azul.
Ventajas de la agricultura ecológica con escardadoras láser azules
Como ya se ha mencionado, el método de control de las malas hierbas con láser azul ofrece varias ventajas. Los escardadores láser azul realizan el trabajo de escarda in situ, apuntando a las malas hierbas con precisión, sin dañar los cultivos, alterar el suelo o el medio ambiente, proporcionando un aumento de la eficiencia. Gracias a su alto rendimiento, también pueden alimentarse con las baterías de vehículos eléctricos (o drones), lo que convierte una explotación no ecológica en una explotación que puede etiquetarse como ecológica. En términos más concretos, el desherbado con láser azul puede hacer que una explotación sea mucho más rentable.
Más información sobre el desherbado por láser azul
En los EE.UU., los ingresos medios procedentes de la venta de cosechas para una explotación agrícola de cultivos no ecológicos varían enormemente en función de factores como el tipo de cultivos cultivados, el tamaño de la explotación o incluso la ubicación geográfica. Sin embargo, según un informe reciente del USDA, el ingreso medio de las ventas de cultivos para las explotaciones de cultivos no orgánicos es de aproximadamente 200.000 dólares anuales. En la UE, según los datos de la Comisión Europea, la mediana de los ingresos procedentes de la venta de cultivos para las explotaciones no ecológicas es de aproximadamente 70.000 euros (82.000 dólares) al año, pero varía significativamente entre los distintos estados nacionales de la UE.
Multiplicador del precio de mercado de los cultivos con malas hierbas ecológicas
Prima de precio para los cultivos ecológicos: Los cultivos ecológicos se venden a un precio superior al de los cultivos no ecológicos. Este sobreprecio varía enormemente en función de los cultivos, su calidad y las condiciones del mercado, pero generalmente oscila entre un 20% y un 100% extra. También supone que todos los procesos agrícolas cercanos a los cultivos se realizan de forma ecológica, por ejemplo, utilizando vehículos eléctricos (VE) y escardadoras de láser azul. Para esta estimación, utilizaremos un sobreprecio medio del 50%.
Aumento de la eficiencia con escardadoras láser azules: El uso de desbrozadoras láser azules reduce los costes de control de las malas hierbas y mejora el rendimiento de los cultivos al minimizar los daños y las alteraciones del suelo. Este aumento de la eficiencia , de alrededor del 10-20%, procede de la reducción de los costes de control de las malas hierbas y de la mejora del rendimiento. Para la estimación, utilizaremos el aumento medio de eficiencia del 15%.
Cálculo del valor del nuevo cultivo
Mediana actual de ingresos de las explotaciones no ecológicas de EE.UU.: 200.000 $.
Mediana actual de ingresos de las explotaciones no ecológicas en la UE: 70.000 euros (~82.000 dólares)
Cálculo del aumento de ingresos:
EE.UU:
- Prima deprecio: 200.000 $ * 1,50 (prima del 50%) = 300.000 $.
- Aumento de eficacia: 300.000 $ * 1,15 (aumento de eficacia del 15%) = 345.000 $.
- Multiplicador de escarda láser azul: 345.000 $ / 200.000 $ = 1,725
UE:
- Primade precio: 70.000 euros * 1,50 (prima del 50%) = 105.000 euros
- Aumento de eficiencia: 105.000 euros * 1,15 (aumento de eficiencia del 15%) = 120.750 euros
- Multiplicador de escarda láser azul: 120.750 € / 70.000 € ≈ 1,725
Espacio para el crecimiento de la empresa desbrozadora
Además de las ventajas obvias para las empresas agrícolas, el propio mercado de herbicidas para el control de las malas hierbas es bastante valioso. Sólo en EE.UU., Europa y Canadá, está valorado en 7.200 millones de dólares, 4.800 millones de euros (5.500 millones de dólares) y 1.100 millones de dólares canadienses (870 millones de dólares) anuales, respectivamente. Si se tienen en cuenta los fungicidas y los insecticidas, estos valores aumentan correspondientemente a 12.400 millones de dólares, 12.700 millones de dólares y 1.900 millones de dólares. Y el láser azul también puede utilizarse en lugar de fungicidas e insectocidas.
El mercado de los pesticidas está siendo conquistado por las tecnologías de desherbado por láser azul, lo que hace que esté maduro para ser aprovechado tanto por empresas de desherbado ya establecidas como por nuevas startups de desherbado por láser azul. El control de las malas hierbas con láser azul es una gran vía para que las empresas de desherbado ya establecidas que quieran desarrollar una rama de desherbado con láser azul superen significativamente a competidores rezagados que quizá ni siquiera permanezcan en el mercado por ello.
Opt Lasers diseña y fabrica fuentes de láser azul de alta calidad, adaptadas a las necesidades específicas de las empresas de desbroce. También lideramos el desarrollo y las pruebas de tecnologías láser que establecen puntos de referencia en el sector. Ya que está interesado en el desbroce por láser azul, ¿por qué no se pone en contacto con nosotros hoy mismo?
Crecimiento del uso de la robótica en la agricultura
La agricultura de precisión, posible gracias a la integración de la robótica, está transformando radicalmente el panorama agrícola. Las tecnologías agrícolas automatizadas abordan algunos de los problemas más acuciantes de la agricultura, como la escasez de mano de obra, la necesidad de prácticas agrícolas sostenibles y la creciente demanda de alimentos. La agricultura robotizada es capaz de automatizar tareas que requieren mucha mano de obra, lo que permite a los agricultores centrarse en aspectos estratégicos de la agricultura y elevar la eficiencia a niveles superiores.
Y lo que es más importante, la agricultura robotizada puede realizar sus tareas con precisión y coherencia, por lo que a menudo se denomina agricultura de precisión. Los robots de agricultura de precisión pueden desplazarse de forma autónoma por los campos de cultivo mientras realizan tareas complejas. Por ejemplo, los robots desbrozadores equipados con láser azul eliminan las malas hierbas sin causar daños colaterales a los cultivos circundantes. Esta precisión elimina la necesidad de herbicidas químicos, reduce los costes operativos y favorece un medio ambiente más sano. Los robots desmalezadores automatizados con láser azul son más eficientes porque pueden realizar el control de las malas hierbas a escala y funcionar continuamente sin fatiga.
Procesos automatizados de agricultura de precisión
En general, la agricultura de precisión abarca diferentes tipos de máquinas que pueden plantar semillas, realizar un control de precisión de las malas hierbas, aplicar fertilizantes orgánicos o no orgánicos o cosechar los cultivos. Por ejemplo, las máquinas de siembra de precisión utilizan GPS y sensores para asegurarse de que las semillas se plantan a la distancia y profundidad óptimas, mientras que las máquinas de fertilización de precisión aplican nutrientes en función de las condiciones del suelo. Por otro lado, las cosechadoras de precisión, equipadas con un sistema de visión artificial, son capaces de recoger frutas y verduras maduras, minimizando los residuos. El control de las malas hierbas es, sin embargo, el área que más ha mejorado gracias a la tecnología de la agricultura de precisión. En el control de precisión de las malas hierbas, los láseres azules automatizan las actividades de desherbado con una eficacia inigualable. Estos sistemas automatizados contribuyen a aumentar la productividad, mejorar la gestión de los recursos y reducir los costes de mano de obra.
IA agrícola
La tecnología de IA agrícola puede elevar aún más las capacidades de la agricultura de precisión. Los sistemas basados en IA pueden analizar datos de sensores y cámaras para proporcionar información adicional sobre el reconocimiento de malas hierbas. La IA también puede supervisar la salud de las plantas en tiempo real, detectando a tiempo cualquier problema que pueda surgir. En este ámbito concreto, los sistemas de IA utilizan imágenes multiespectrales e hiperespectrales para detectar signos tempranos de enfermedades, deficiencias de nutrientes o estrés hídrico. Estos sistemas de IA también pueden analizar los datos de reflectancia de las plantas para identificar cualquier anomalía.
La IA también puede gestionar la plantación de cultivos y optimizar el riego, la fertilización y el control de plagas. En la gestión de las malas hierbas, los algoritmos avanzados de aprendizaje automático se entrenan en grandes conjuntos de datos de especies de malas hierbas, y luego son capaces de diferenciar entre cultivos y malas hierbas con una precisión superior al 95 %. Esta precisión permite a la IA aplicar el control de las malas hierbas sólo cuando es beneficioso, y conservar así los recursos.
La optimización de la gestión de cultivos es otro campo en el que puede aplicarse la IA. Con la integración de los datos de las estaciones meteorológicas, los sensores del suelo y los modelos de cultivo, las plataformas de IA pueden ofrecer recomendaciones sobre la programación de la escarda y el riego, las tasas de aplicación de fertilizantes y las estrategias de gestión de plagas. Este enfoque basado en datos garantiza que los cultivos reciban la cantidad adecuada de nutrientes, agua y protección en todo momento.
Tipos de control de malas hierbas por hábitat
Terrestre
Elcontrol delas malas hierbas terrestres(TWC, por sus siglas en inglés) se centra en la gestión de las malas hierbas que crecen en la tierra y abarca estrategias diseñadas para abordar los desafíos únicos de los entornos terrestres. El control de las malas hierbas terrestres es el primer tipo de control de malas hierbas que desarrolló la civilización humana. Como resultado, existen numerosos métodos físicos, mecánicos, químicos, biológicos y culturales de control de las malas hierbas terrestres.
Una de las principales consideraciones en el control de las malas hierbas terrestres es su impacto en la estructura y la salud del suelo. Los métodos eficaces de control de las malas hierbas terrestres deben garantizar (o maximizar) la integridad del suelo para asegurar la productividad agrícola a largo plazo. Una alteración excesiva del suelo provoca su erosión, la pérdida de materia orgánica y el agotamiento de su fertilidad. Otro aspecto singular del control de las malas hierbas terrestres es la influencia de las condiciones ambientales en su crecimiento. Los niveles de humedad y la temperatura cambian mucho más rápida y aleatoriamente que, por ejemplo, en los hábitats marinos. También hay una mayor variación de tipos de suelo en la agricultura terrestre que en la marina. Comprender los factores que impulsan el crecimiento de las malas hierbas en una zona específica de la tierra es vital para el desarrollo de una estrategia eficaz de control de las malas hierbas.
Marino/acuático
El control de malas hierbas marinas (MWC) (también conocido como control de malas hierbas acuáticas) se refiere a la gestión de malas hierbas en hábitats acuáticos como granjas marinas costeras, granjas tanque, lagos, estanques y ríos. El control de las malas hierbas marinas es diferente del control de las malas hierbas terrestres, porque el agua es menos susceptible a las variaciones de temperatura. Sin embargo, los medios acuáticos son menos abundantes en oxígeno, lo que hace que este hábitat sea altamente competitivo y susceptible a las especies de malas hierbas marinas agresivas. Un ejemplo de control de malas hierbas marinas es el control de especies invasoras como la Eurasian watermilfoil (Myriophyllum spicatum) y la hydrilla (Hydrilla verticillata), que perturban e invaden los ecosistemas acuáticos. El control de estas especies es necesario para mantener abiertas las vías navegables y apoyar las actividades comerciales y recreativas.
En las granjas marinas costeras, algas como el kelp y diversas especies de algas son plantas muy rentables que se cultivan para obtener alimentos, biocombustibles y productos cosméticos. El control de las especies invasoras es sumamente importante para garantizar que estos valiosos cultivos puedan prosperar. El cultivo de algas es un sector especialmente apasionante. Se prevé que el mercado mundial de algas marinas comerciales, cuyo valor actual es de 18.390 millones de dólares en 2024, crezca hasta los 34.560 millones de dólares en 2032. En la propia UE, se prevé que el mercado de las algas tenga un valor de 9.000 millones de euros (10.300 millones de dólares) en 2030, con un aumento previsto de la demanda de la UE de 270.000 toneladas en 2019 a 8.000.000 de toneladas en 2030.
Entre los países con un importante cultivo de algas figuran Estados Unidos, los Estados miembros de la Unión Europea y Canadá. En la UE, las algas se cultivan principalmente en Irlanda, Noruega y Francia. En EE.UU., las algas se cultivan en los estados de Maine y Alaska, mientras que en Canadá el cultivo de algas se basa en la provincia de Columbia Británica.
En cuanto al control de las malas hierbas, hay cuatro especies principales que compiten con las algas kelp en las explotaciones marinas costeras. Entre ellas figuran la ulva (lechuga de mar), las especies Gracilaria y Polysiphonia de algas rojas, y las especies Ectocarpus de algas pardas. Curiosamente, las especies de algas muestran un pico de absorción en torno a la longitud de onda del láser azul, mientras que el espectro de absorción de la ulva es mayor para los rayos láser azules que para los de mayor longitud de onda. Esto significa que los láseres azules serán el método más eficaz de gestión de las malas hierbas para estas especies. No obstante, cabe señalar que la ulva (lechuga de mar) también es una especie de alga cultivada, aunque las granjas costeras y de tanques necesitan producir una especie de alga concreta con constancia. El control de las malas hierbas marinas garantiza que el producto sea homogéneo y que las demás especies no tomen nutrientes o espacio de la zona destinada a la especie de alga concreta.
Curiosamente, el agua también es transparente a los rayos láser azules, que pueden atravesarla y realizar in situ el desherbado acuático por láser. Gracias a su bajo consumo, también pueden instalarse en barcos y drones submarinos. Por desgracia, en julio de 2024 no hay ninguna empresa que ofrezca soluciones de desherbado por láser azul para el control de las malas hierbas acuáticas.
En la actualidad, los métodos de control de las malas hierbas acuáticas aplicados comercialmente incluyen la eliminación mecánica y los tratamientos químicos, ambos muy problemáticos. La eliminación mecánica es suficiente para eliminar las malas hierbas de forma inmediata, pero debe realizarse con frecuencia. Los tratamientos químicos, por su parte, se realizan con herbicidas autorizados para uso acuático, pero degradan la calidad del agua y plantean riesgos para las especies no objetivo. El control biológico (introducción de peces o insectos) es una solución natural, pero puede causar alteraciones en el ecosistema.
Aéreo
Elcontrol aéreo de malas hierbas (AWC ) es un tipo de control de malas hierbas que se realiza desde máquinas que operan en el aire. Por lo general, el control aéreo de malas hierbas consiste en controlar las poblaciones de malas hierbas parásitas o hemiparásitas que crecen en árboles y arbustos cultivados. El control aéreo de las malas hierbas es único, ya que las plantas parásitas o hemiparásitas se ven mucho menos afectadas por la fertilidad del suelo y la disponibilidad de humedad. Además, las especies de malas hierbas más problemáticas, como el muérdago, se han asociado con las aves para esparcir sus semillas por todas partes.
El control aéreo de malas hierbas puede dirigirse con precisión a malas hierbas problemáticas como el muérdago europeo, el dodder japonés y el dodder del campo. El muérdago europeo es común en Europa y ataca a los manzanos, tilos y álamos cultivados. El muérdago japonés, presente en EE.UU., ataca a los cítricos y los granados. El muérdago de los campos, presente en EE.UU., Canadá y Europa, ataca a diversas especies de plantas cultivadas, desde el tomate hasta la alfalfa.
Los métodos habituales de control de malas hierbas para estas plantas parásitas implican el uso de helicópteros o equipos aéreos especializados, herbicidas de aplicación aérea y terrestre, o la poda manual. Ninguno de estos métodos es especialmente bueno, barato, eficaz o eficiente en el uso de los recursos.
Por ejemplo, el helicóptero de desbroce Single Squirell AS350, el más vendido actualmente, cuesta unos 3,6 millones de euros (unos 3,9 millones de dólares). Tiene una capacidad de carga de 600 kg y una barra de pulverización de 10 m. Opera a una altura de 30 metros y una velocidad de 40 m/s, con una amplitud de pulverización de 50 metros. Su eficacia de trabajo es de 197 acres por misión, y cada salida dura 25 minutos. Esta aeronave debe ser pilotada por dos pilotos y también requiere al menos cuatro miembros del personal de tierra para su mantenimiento. En general, aunque estos valores (salvo el precio) son impresionantes, esta tarea puede realizarse de forma más eficiente con una flota de UAV.
Aunque actualmente no hay ninguna empresa que ofrezca drones desbrozadores de láser azul, se trata de una idea interesante. Las fuentes de láser azul, debido a su bajo peso, tamaño compacto y bajo consumo de energía, pueden instalarse en drones para realizar el desbroce por láser. Aunque los desbrozadores láser basados en vehículos pueden utilizarse para malezas parásitas más pequeñas, como la cizaña, estos vehículos suelen moverse en línea recta y no pueden optimizar el ángulo de impacto tanto como un dron láser azul. En teoría, un dron láser azul podría optimizar el ángulo de impacto y no sólo matar la planta parásita, sino golpearla varias veces desde distintos ángulos para cortarla en trozos y asegurarse de que los restos caen al suelo en lugar de permanecer en el árbol o la planta. La escarda aérea también tiene la capacidad de cubrir grandes áreas mucho más rápido que los vehículos terrestres.
Sin embargo, los drones aéreos se utilizan comercialmente para la fumigación de precisión, donde aplican herbicidas o agentes biológicos directamente en las zonas afectadas, lo que demuestra una cobertura más eficaz. Los drones aéreos equipados con láser azul también pueden funcionar bien en entornos marinos y realizar desbroces marinos con láser, ya que un rayo láser azul puede atravesar tanto el aire como el agua para eliminar las malas hierbas acuáticas. Este tipo de tecnología de deshierbe con drones también se beneficiaría de una menor resistencia al moverse por el aire que la que experimentaría un dron submarino al desplazarse por el agua.
Además, un caso especial de control aéreo de malas hierbas es el método de deshierbe asistido por drones. En este método, los drones no realizan ellos mismos la escarda, sino que sirven como plataforma de vigilancia en movimiento. Los drones equipados con cámaras de alta resolución y sensores multiespectrales pueden realizar prospecciones aéreas, identificando con precisión las infestaciones de malas hierbas. Los datos recogidos se envían a una pulverizadora terrestre de precisión que recorre el campo aplicando los pesticidas localmente, con hasta un 95% menos de consumo de plaguicidas.
Control automatizado de malas hierbas por el método principal
Automatizado Físico
Desherbado de precisión con láser azul
El escardado por láser azul es el mejor y más preciso método de control de malas hierbas. Los escardadores láser azules utilizan un rayo láser azul, que es un rayo láser con una longitud de onda de 440-450 nm, que parece azul al ojo humano. La eficacia de los escardadores láser azules se debe a la alta absorción de esta longitud de onda láser particular en la celulosa de la planta, la clorofila tipo A y la clorofila tipo B. De hecho, la clorofila tipo A tiene un amplio pico de absorción alrededor de 435 nm, con una absorción muy alta en la longitud de onda típica del láser azul de 445 nm. La clorofila de tipo B, por su parte, también tiene un amplio pico de absorción, pero a 465 nm, con una absorción muy alta a 445 nm. Si se superponen estos dos gráficos de datos de absorción, el pico de absorción global de la clorofila de las plantas se localiza entre 435 nm y 450 nm. Dado que los diodos láser azules más potentes tienen una longitud de onda de 445 nm y 450 nm, son la mejor opción para el deshierbe por láser. El gráfico siguiente muestra las curvas de absorción de la clorofila de tipo A y B:
La absorción de los rayos láser en la celulosa también es mejor para longitudes de onda más cortas que para longitudes de onda más largas, especialmente las longitudes de onda infrarrojas. Esta curva de absorción es prácticamente la misma para la celulosa pura que para la celulosa regenerada. Hemos elegido mostrar el gráfico de absorción láser de la celulosa regenerada, porque se ve mejor y porque también muestra longitudes de onda láser más altas (infrarrojo cercano). El siguiente gráfico de celulosa regenerada muestra una mejor absorción de los láseres de longitud de onda más corta y que la absorción disminuye a medida que disminuye la longitud de onda, siendo la absorción significativamente menor para los láseres de infrarrojo cercano.
Además de las ventajas de absorción de la longitud de onda del láser, las fuentes láser azules también son relativamente ligeras y compactas. Tampoco requieren calibraciones frecuentes como los láseres de CO2. Además, los láseres azules son muy eficientes energéticamente, con una conversión de potencia eléctrica a potencia óptica 5 veces mejor que los láseres de CO2. Por todas estas ventajas, los desbrozadores láser azules son el mejor método de control de las malas hierbas. También funcionan de forma diferente a los desbrozadores láser de CO2, ya que en lugar de deshidratar o hervir la planta, los desbrozadores láser azules se transmiten a través del contenido de agua de la planta y cortan la materia orgánica donde importa.
En cuanto al funcionamiento del escardador láser azul, el vehículo (o dron) está equipado con un sistema de identificación de maleza. Este sistema puede reconocer las especies de malas hierbas escaneando sus niveles de clorofila activa, su fluorescencia infrarroja (invisible) o mediante el reconocimiento de imágenes asistido por inteligencia artificial.
Además de para desherbar campos de cultivo, las escardadoras láser azules también pueden utilizarse para eliminar malas hierbas más pequeñas y musgo en las aceras. Las dos imágenes siguientes muestran la eliminación de musgo y una pequeña mala hierba en el pavimento.
Desbroce por láser CO2
Los escardadores láser de CO2 emplean rayos láser infrarrojos lejanos con una longitud de onda de 10,6 μm (10.600 nm). En el control de las malas hierbas con láser de CO2, el proceso de desherbado es impulsado por la absorción de los fluidos de la planta (especialmente el contenido de agua) y la celulosa. El efecto es muy similar al de las escardadoras eléctricas y térmicas, en las que la planta se deshidrata o hierve viva. Esto se debe a que los láseres de CO2 tienen una absorción muy alta sobre el agua y prácticamente no pueden atravesarla sin evaporarla antes.
Por desgracia, los láseres de CO2 desperdician el 95% de la electricidad suministrada en forma de calor, y requieren que este calor sea gestionado por robustos sistemas de refrigeración. Además, la combinación de las fuentes láser de CO2 y los refrigeradores que las acompañan hacen que estos sistemas sean muy pesados y de gran tamaño. Esta es la razón por la que las desbrozadoras láser de CO2 comerciales que se pueden ver son máquinas vehiculares gigantescas. La mayor masa también significa que es menos eficiente moverlas por el campo, lo que supone un gasto de combustible mayor que en el caso de las fuentes láser azules. Debido a su masa, sería muy difícil montarlas en drones, porque los permisos de uso de drones se basan en la masa total del dron.
Además, a diferencia de los láseres azules, los láseres de CO2 requieren una calibración frecuente y engorrosa de sus espejos y ópticas para poder apuntar a las malas hierbas con precisión y evitar dañar los cultivos.
Eliminación eléctrica de malas hierbas
Aunque es menos eficaz que el desherbado con láser azul, el zapping eléctrico de malas hierbas es un método moderno de control de malas hierbas que utiliza electricidad de alto voltaje para provocar la muerte del tejido vegetal de las malas hierbas. El principio de funcionamiento de este método es que una parte de la electricidad se convierte en calor que calienta y expande rápidamente la savia celular de la planta (fluidos internos de la planta). Esto aumenta drásticamente la presión interna dentro de las células de la mala hierba, y el gradiente de presión hace que los fluidos exploten las células de la mala hierba y atraviesen las paredes celulares. Una vez destruidas las células, la mala hierba sufre una muerte tisular generalizada.
Las desbrozadoras eléctricas también son una opción ecológica que no utiliza pesticidas. Sin embargo, requieren un manejo muy cuidadoso para no dañar los cultivos cercanos en el proceso, y son menos eficaces que las desbrozadoras de láser azul.
Robot desbrozador térmico (llama o vapor)
Los robots desbrozadores térmicos utilizan calor intenso externo directo, ya sea de llama o de vapor, para eliminar las malas hierbas. Las escardadoras de llama utilizan uno o varios quemadores de propano para generar la llama y dirigirla a las malas hierbas, por lo que también se denominan escardadoras de gas. Las escardadoras de precisión suelen ir montadas en tractores. Por otro lado, el escardado a vapor utiliza vapor sobrecalentado para generar el mismo efecto.
Ambos métodos aplican el calor externamente, en la superficie de la planta. El calor se transmite a través de la mala hierba y provoca la deshidratación de la planta y la rotura de la pared celular. La mala hierba se marchita y muere, lo que puede tardar desde unas horas hasta varios días. Aunque es posible utilizar desbrozadoras de llama para quemar una mala hierba hasta dejarla crujiente, las empresas fabricantes de desbrozadoras de llama no lo recomiendan, ya que una simple aplicación de calor elevado funcionará igual de bien y conservará recursos. La escarda térmica también es más eficaz con las malas hierbas y el musgo de menor tamaño.
Aunque estos dos métodos de control de las malas hierbas son eficaces para eliminarlas sin aplicar productos químicos, son mucho menos eficaces y precisos que los escardadores de láser azul. Sin embargo, su proceso de fabricación y su tecnología son relativamente sencillos, lo que significa que pueden fabricarse de forma muy barata. Las desbrozadoras de llama y vapor también pueden requerir múltiples aplicaciones posteriores sobre las malas hierbas, ya que las raíces de éstas a veces pueden volver a hacer crecer un tallo vegetal completamente nuevo.
Química automatizada
Pulverización con drones y pulverización de precisión con drones
La pulverización con drones es un método innovador de pulverización de herbicidas mediante el uso de vehículos aéreos no tripulados (UAV), también denominados drones. Los drones pueden cubrir extensos campos de forma rápida y rentable, lo que hace que una flota de UAV sea muy adecuada para explotaciones agrícolas a gran escala. Estos drones regulares pueden rociar pesticidas de manera uniforme sobre un área designada de forma rápida. Sin embargo, estos drones operan a una altura relativamente elevada sobre el suelo, lo que puede dar lugar a una posible sobreaplicación o a la deriva de los pesticidas, que puede afectar a las plantas no objetivo. A pesar de estas dificultades, la fumigación con drones puede llevar a cabo el control aéreo de las malas hierbas en terrenos difíciles o irregulares que pueden resultar complicados para los vehículos tradicionales. Los drones también son un poco menos susceptibles al clima, ya que un terreno fangoso no es un problema para ellos, a diferencia de los vehículos terrestres.
La fumigación de precisión con drones es un caso especial de fumigación con drones. Estos tipos de drones están equipados con sistemas de inteligencia artificial y sensores avanzados para detectar y atacar individualmente las plantas de malas hierbas. La fumigación de precisión con drones se centra en minimizar el uso de pesticidas aplicándolos exactamente donde se necesitan. En la práctica, los drones de pulverización de precisión pueden reducir el volumen de pesticidas utilizados en un 95%, obteniendo los mismos o mejores resultados.
Mecánica automatizada
Robot arrancador de malas hierbas
El robot de arrancado de malas hierbas imita básicamente la actividad de la recogida manual de malas hierbas, pero automatiza este proceso de control de malas hierbas con la robótica, lo que reduce los costes y aumenta la cantidad de malas hierbas que pueden eliminarse. Estos robots están equipados con sensores que identifican las malas hierbas y brazos mecánicos que las arrancan de raíz. Al eliminar las raíces de las malas hierbas, estos robots evitan en gran medida que vuelvan a crecer. No obstante, siempre existe la posibilidad de que una pequeña parte de las raíces, capaz de volver a hacer crecer la mala hierba, permanezca en el suelo. Las máquinas EV para arrancar malas hierbas también pueden utilizarse en agricultura ecológica. Estos robots también son eficaces para infestaciones muy densas de malas hierbas. No obstante, el uso de este método puede reducir la fertilidad del suelo debido a la erosión.
Robot de labranza autónomo
Los robots de laboreo autónomos automatizan el proceso de laboreo del suelo, que es un método habitual de control tradicional de las malas hierbas. Al voltear una capa de suelo infestado de malas hierbas, estas máquinas arrancan las malas hierbas existentes y las entierran junto con sus semillas, a profundidades que incapacitan a las semillas de malas hierbas para brotar en una planta. Las máquinas de labranza autónomas utilizan GPS y algoritmos avanzados para navegar por el campo con precisión y en el momento oportuno. También son capaces de optimizar la trayectoria tomada para terminar su misión asignada de control de las malas hierbas en un tiempo récord. Este método mejora la aireación del suelo y la mezcla de nutrientes, pero la capa superior del suelo volteado es muy propensa a la erosión por la luz solar y el viento.
Cultivo automatizado
Optimización de la gestión de cultivos con IA
La gestión de cultivos con IA puede utilizarse para mejorar y optimizar diversos aspectos de la producción de cultivos, incluido el control de las malas hierbas. Los sistemas de IA pueden analizar grandes cantidades de datos procedentes de sensores instalados en el campo, estaciones meteorológicas y registros históricos de las explotaciones para tomar decisiones rápidas y fundamentadas sobre la siembra, el deshierbe, la fertilización y el riego. En el control de las malas hierbas, la IA puede utilizarse para predecir el patrón de aparición de las malas hierbas, optimizar el momento y la elección de los métodos de control de las malas hierbas y sugerir mejores rotaciones de cultivos que puedan suprimir de forma natural el crecimiento de las malas hierbas.
Control fitosanitario
Los sistemas de control fitosanitario basados en IA pueden utilizar tecnologías de IA y sensores para evaluar la salud de los cultivos en tiempo real y alertar sobre posibles problemas, como deficiencias de nutrientes, enfermedades o infestaciones de malas hierbas o plagas. Estos sistemas de IA pueden detectar cambios sutiles en el color de las plantas, el patrón de crecimiento o los niveles de humedad que pueden indicar la presencia de malas hierbas, plagas u otros factores de estrés. Al detectar estos problemas con antelación, las empresas agrícolas pueden tomar medidas proactivas para eliminar las malas hierbas o las plantas enfermas antes de que se agraven y causen daños a un mayor número de cultivos.
Desherbado convencional por método principal
Control químico de las malas hierbas
Herbicidas pre-emergentes
Los herbicidas pre-emergentes actúan sobre las semillas y plántulas de las malas hierbas y deben aplicarse antes de que germinen. Estos herbicidas interrumpen el proceso de crecimiento de las plántulas y son más eficaces contra las malas hierbas anuales. La aplicación de estos herbicidas antes de que germinen las malas hierbas requiere un control cuidadoso de la humedad y la temperatura del suelo. Los herbicidas pre-emergentes no afectan a las malas hierbas que ya han emergido del suelo.
Herbicidas postemergentes
Los herbicidas post-emergentes se dirigen a las malas hierbas que ya han emergido del suelo. Estos herbicidas pueden ser selectivos (se dirigen a determinadas especies de malas hierbas) o no selectivos (matan todas las plantas con las que entran en contacto). Los herbicidas postemergentes se aplican sobre el follaje de la mala hierba, que absorbe el herbicida y lo desplaza por toda la planta, provocando su muerte. La eficacia de estos herbicidas varía en función de factores como las condiciones ambientales, así como de la fase de crecimiento y la especie de la mala hierba, por lo que es esencial aplicarlos en el momento adecuado.
Herbicidas selectivos
Los herbicidas selectivos están diseñados para atacar a determinadas especies de malas hierbas aprovechando sus diferencias biológicas con los cultivos. Estas diferencias biológicas incluyen vías metabólicas o hábitos de crecimiento. La utilidad de los herbicidas selectivos radica en su capacidad para el control selectivo de poblaciones de malas hierbas, al tiempo que disminuyen el impacto sobre los cultivos. Cabe mencionar que el uso excesivo de herbicidas selectivos tiende a provocar el desarrollo de especies de malas hierbas resistentes a los herbicidas, que son biológicamente diferentes de sus plantas herbáceas ancestrales.
Herbicidas no selectivos
Los herbicidas no selectivos atacan a cualquier especie vegetal con la que entren en contacto. Esto los hace eficaces para limpiar zonas de toda vegetación, dejando tras de sí un suelo químicamente radiante que resulta problemático para cualquier planta que quiera crecer allí. Suelen aplicarse a lo largo de vallas, caminos de entrada o para limpiar un campo antes de plantar un nuevo cultivo. Sin embargo, cuando se utilizan para despejar campos para nuevas explotaciones, deben manejarse con mucho cuidado para minimizar los daños posteriores a los cultivos o a las plantas deseables. El glifosato es el herbicida no selectivo más utilizado.
Control físico de las malas hierbas
Solarización
La solarización es un método de control de las malas hierbas que utiliza láminas de plástico transparente para atrapar el calor de la luz solar y elevar la temperatura a niveles letales para las malas hierbas, las semillas de malas hierbas y los patógenos transmitidos por el suelo. En los meses más calurosos del verano, la temperatura directamente debajo de dicha lámina de plástico puede alcanzar hasta 60 °C (140 °F). Este proceso no sólo mata las malas hierbas, sino que también reduce las poblaciones de nematodos y hongos nocivos. No obstante, este método de deshierbe puede tardar varias semanas en dar sus frutos.
Acolchado y asfixia
El acolchado y la asfixia consisten en cubrir el suelo con materiales orgánicos o inorgánicos para bloquear la luz solar. Esto impide que germinen las semillas de las malas hierbas. Los materiales utilizados para el acolchado son de menor tamaño y se aplican en masa creando una capa relativamente gruesa. Estos materiales incluyen guijarros, paja, virutas de madera y pequeños trozos de compost. Curiosamente, colocar un círculo de guijarros de color blanco alrededor de una planta cultivada es muy bueno para el crecimiento, ya que, además de bloquear las malas hierbas, evita el sobrecalentamiento de las raíces de la planta y refleja luz solar adicional hacia sus hojas, aumentando su ritmo de crecimiento.
La asfixia, por su parte, utiliza una fina capa de material sólido continuo. Entre los materiales utilizados para asfixiar están las láminas de plástico opaco, la tela de jardinería, el cartón y grandes trozos de compost. Los mantillos orgánicos son especialmente eficaces, ya que acaban descomponiéndose en nutrientes para las plantas, mejorando la estructura y fertilidad del suelo.
Deshierbe manual con llama y vapor
Las escardadoras manuales de llama y vapor funcionan igual que sus homólogas automatizadas; sin embargo, están diseñadas como dispositivos de mano, que pueden utilizar los pequeños agricultores para realizar la escarda manualmente. Las escardadoras de llama manuales suelen tener un único quemador de propano.
Método del lecho de siembra rancio
La técnica de semillero viciado es un método de control de malas hierbas previo a la plantación que reduce la presión de las malas hierbas durante la temporada de crecimiento del cultivo, fomentando el crecimiento prematuro de las semillas de malas hierbas y agotando los nutrientes específicos que estas especies de malas hierbas necesitan físicamente para crecer. Obviamente, esto también elimina las semillas de malas hierbas que han estado presentes en el suelo. Una vez que emergen las malas hierbas prematuras, se eliminan mediante laboreo superficial, escardadoras de llama o herbicidas. Así se deja un semillero limpio para la siembra del cultivo. Este método de control de las malas hierbas es especialmente útil para la agricultura ecológica, ya que reduce significativamente la necesidad de un control post-emergente de las malas hierbas.
Control mecánico de las malas hierbas
Laboreo y azada
El laboreo y la azada son métodos mecánicos que implican el uso de máquinas tractoras que remueven el suelo. El laboreo es utilizado habitualmente por las grandes empresas agrícolas. Incluye el uso de máquinas como arados de vertedera, gradas pesadas, barras de labranza en franjas, máquinas de labranza vertical, rippers, cultivadores de campo, discos, así como arados de cincel y cultivadores de mantillo. Además del control de las malas hierbas, estas máquinas también se utilizan para preparar los semilleros.
La azada, por su parte, se refiere al proceso de utilizar herramientas manuales sencillas y las manos para realizar las mismas acciones. Como tal, sólo es adecuado para la agricultura ecológica o a pequeña escala.
Hay que tener en cuenta que el laboreo excesivo provoca la erosión y degradación del suelo, lo que reduce la fertilidad y el rendimiento de los cultivos.
Arranque de malas hierbas
El desherbado es un método manual de control de las malas hierbas que consiste en utilizar las manos para eliminarlas físicamente del suelo tirando de su tallo con cuidado de eliminar también sus raíces. Dado que requiere mucha mano de obra, el arrancado manual de malas hierbas sólo es adecuado para jardines a pequeña escala, para eliminar malas hierbas particularmente grandes que no pueden eliminarse con otro método o para zonas en las que no es conveniente el uso de productos químicos. La eliminación manual de malas hierbas suele combinarse con el cultivo de cobertura o el acolchado.
Siega
La siega es otro método de control de las malas hierbas que ataca a las malas hierbas antes de que puedan producir semillas. Este método de control de las malas hierbas suele utilizarse en pastos, a lo largo de los bordes de las carreteras y en zonas en las que es recomendable mantener una vegetación de baja altura. Al impedir la producción de semillas de malas hierbas, la siega reduce significativamente la propagación de las poblaciones de malas hierbas a otras zonas. La siega regular también se utiliza con fines estéticos.
Control biológico y cultural de las malas hierbas
Control biológico de las malas hierbas
Uso de animales de pastoreo
El uso de animales de pastoreo es un método eficaz de control biológico de las malas hierbas. Entre los animales utilizados para el pastoreo se encuentran el ganado vacuno, los bisontes, las ovejas y las cabras, y pueden consumir una gran variedad de malas hierbas, especialmente en zonas donde el control mecánico o químico de las malas hierbas no resulta práctico. Por ejemplo, las cabras pueden consumir especies de malas hierbas invasoras como la hiedra venenosa y el kudzu. El método de control de las malas hierbas mediante pastoreo es esencialmente un equivalente biológico de la siega, en el sentido de que los animales que pastan también reducen la cantidad de malas hierbas que alcanzan la madurez y producen semillas. No obstante, la eficacia del método de control de malas hierbas mediante pastoreo depende de los patrones de pastoreo de las especies de animales de pastoreo, así como de las preferencias individuales de los animales. Hay que tener en cuenta que el pastoreo excesivo también puede provocar la erosión y degradación del suelo.
Introducción de insectos o patógenos
La introducción de insectos o patógenos, también conocida como biocontrol, se basa en la introducción de insectos herbívoros o patógenos que atacan selectivamente a determinadas especies de malas hierbas. Por ejemplo, se puede liberar el escarabajo Galerucella para reducir la población de la mala hierba invasora salicaria (Lythrum salicaria) que invade los humedales. Otro buen ejemplo es el del hongo de la roya Puccinia chondrillina que, en un entorno agrícola, puede reducir significativamente las poblaciones de la mala hierba esqueleto (Chondrilla juncea). El método de control biológico de las malas hierbas es esencialmente un equivalente biológico de los herbicidas selectivos. El éxito del control biológico de las malas hierbas depende de la relación específica entre el bioagente, las malas hierbas infestantes y los cultivos. Hay que tener especial cuidado para garantizar que el bioagente seleccionado no tenga un impacto negativo en los cultivos o en las especies animales y vegetales no objetivo que son útiles para los cultivos. Sin embargo, una vez introducido, el biocontrol es una solución eficaz a largo plazo que proporciona una gestión sostenible de las malas hierbas sin apenas intervención.
Cultivos alelopáticos
El método de control de malas hierbas de los cultivos alelopáticos es un equivalente natural de los herbicidas pre-emergentes. Los cultivos alelopáticos, una vez crecidos, liberan en el suelo unas sustancias químicas naturales llamadas aleloquímicos, que detienen la germinación y el crecimiento de las malas hierbas. Buenos ejemplos de cultivos alelopáticos son el centeno (Secale cereale) y la cebada (Hordeum vulgare), que liberan sustancias aleloquímicas que pueden reducir las poblaciones de malas hierbas en cultivos plantados posteriormente. La eficacia de los cultivos alelopáticos varía en función del tipo de suelo, las condiciones ambientales y la presencia de plantas que compitan con los cultivos alelopáticos. Para obtener los máximos beneficios en el control de las malas hierbas, se aconseja elegir cuidadosamente las especies de cultivos alelopáticos e introducir prácticas de gestión adecuadas.
Control cultural de las malas hierbas
Rotación de cultivos
La rotación de cultivos es un método de control de malas hierbas que consiste en alterar los ciclos vitales de las malas hierbas cambiando los tipos de cultivos de un campo concreto y utilizando varios campos con diversos cultivos simultáneamente. Los distintos cultivos tienen diferentes necesidades de nutrientes, épocas de siembra y hábitos de crecimiento, y el intercambio de cultivos entre varios campos evita la acumulación de malas hierbas que son especialmente propensas a prosperar entre determinados cultivos. Los beneficios añadidos del método de control de malas hierbas con rotación de cultivos son la mejora de la fertilidad del suelo, la reducción de la presión de plagas y enfermedades y el enriquecimiento de la biodiversidad.
Cultivo de cobertura
El método de control de malas hierbas con cultivos de cobertura se basa en la introducción de cultivos de cobertura específicos como la veza, el trébol o el trigo sarraceno durante los periodos de barbecho. Estas plantas pueden cubrir campos enteros y superar a las malas hierbas dañinas. Otros efectos secundarios de este método de escarda son la reducción de la erosión, la fijación del nitrógeno y la mejora de la salud del suelo por adición de materia orgánica. Cuando terminan los cultivos de cobertura, también pueden servir como una eficaz capa de mantillo.
Densidad de plantación
La densidad de plantación, también llamada método de control de malas hierbas por sombreado, se refiere a un método en el que una explotación forma deliberadamente grupos densos de cultivos plantándolos muy juntos. El aumento de la densidad de plantación crea sombra en la superficie, lo que es desfavorable para las malas hierbas. Además, en conjunto, los cultivos pueden competir con las malas hierbas emergentes por el agua y los nutrientes. No obstante, es imperativo no provocar una situación de superpoblación, en la que una densidad de plantación demasiado alta aumente la competencia entre las plantas de cultivo, lo que se traduce en un menor rendimiento y hace que los cultivos sean más propensos a las enfermedades.
Momento de la siembra
El momento de la plantación también puede servir como método eficaz de escarda, ya que puede influir en la dinámica entre cultivos y plantas. El ajuste de los momentos de plantación ayuda a los cultivos jóvenes a evitar los periodos de máxima germinación de malas hierbas, lo que proporciona a los cultivos una ventaja competitiva. Los cultivos pueden plantarse antes del pico de germinación de las malas hierbas (ya que las plantas más viejas tienen más posibilidades contra las malas hierbas) o después del pico de germinación de las malas hierbas (una vez controlado el brote inicial de malas hierbas). Sin embargo, este método requiere un buen conocimiento del ecosistema de la explotación y de los patrones de crecimiento de los cultivos y de las especies de malas hierbas.
PREGUNTAS FRECUENTES
Pregunta 1: ¿Cuál es la mejor forma de controlar las malas hierbas?
Respuesta: El uso del robot desherbador láser azul junto con el calor es la mejor forma de control de las malas hierbas, aunque el desherbador láser azul por sí solo ya es excepcionalmente eficaz.
Pregunta 2: ¿Se puede matar la maleza con un láser?
Respuesta: El láser azul focalizado puede matar las malas hierbas con una eficacia superior. En la mayoría de los casos, se trata de un proceso automatizado en el que un vehículo, equipado con software de inteligencia artificial, detecta qué plantas (en un campo determinado) son malas hierbas y les dispara el láser azul, sin dañar otras plantas. En resumen, el láser azul puede acabar con las malas hierbas con gran eficacia si se dirige a su meristemo.
Pregunta 3: ¿Existe alguna máquina láser para matar malas hierbas?
Respuesta: Sí, existen máquinas láser comerciales para eliminar malas hierbas, por ejemplo Weedbot o LaserWeeder, que utilizan rayos láser focalizados para eliminar las malas hierbas.
Pregunta 4: ¿Existe algún láser que queme las malas hierbas?
Respuesta: Sí, el desherbado con láser azul es un proceso en el que el láser azul quema y destruye las malas hierbas a nivel de su raíz, impidiendo eficazmente que vuelvan a crecer.
Pregunta 5: ¿Hay algo que mate las malas hierbas de forma permanente?
Respuesta: El láser azul, combinado con el calor, mata las malas hierbas de forma permanente, impidiendo que vuelvan a crecer y matando sus semillas. Los láseres azules por sí solos también ofrecen un control de las malas hierbas a largo plazo.
Pregunta 6: ¿Cómo mata un robot deshierbador láser hasta 100.000 malas hierbas por hora?
Respuesta: Los robots desmalezadores láser utilizan IA avanzada y láseres de alta velocidad para identificar y apuntar rápidamente a las malas hierbas, lo que les permite eliminar con precisión hasta 100.000 malas hierbas por hora.
Pregunta 7: ¿Puede la luz ultravioleta matar las malas hierbas?
Respuesta: La luz ultravioleta puede dañar el ADN de las células vegetales, pero no es tan eficaz ni selectiva como la tecnología láser azul para eliminar las malas hierbas.
Pregunta 8: ¿Pueden los láseres dañar las plantas?
Respuesta: Sí, los láseres pueden dañar las plantas si no están diseñados para atacar las especies de malas hierbas con software de reconocimiento de plantas. Y viceversa: los robots desbrozadores láser azules y los drones con software de reconocimiento de plantas sólo atacan las malas hierbas que deben eliminar, al tiempo que protegen los cultivos deseables.
Pregunta 9: ¿Qué láser se utiliza para el control de las malas hierbas?
Respuesta: El láser azul se utiliza para el control de malas hierbas debido a su excepcional eficacia en el control láser de malas hierbas. Esta eficacia se debe a la alta absorción de la longitud de onda del láser azul sobre la celulosa, la clorofila a y la clorofila b por igual, así como a la alta eficacia de los tapones, y a la mayor precisión que los láseres de CO2. No obstante, también existen desbrozadoras láser comerciales basadas en láser de CO2, a pesar de la menor absorción del láser de CO2 y del hecho de que los láseres de CO2 desperdician el 94-95% de la electricidad suministrada en forma de calor.
Pregunta 10: ¿Cuál es el efecto del tratamiento con láser como método de control de las malas hierbas?
Respuesta: El tratamiento láser para el control de las malas hierbas destruye las plantas indeseables a nivel de sus raíces y reduce significativamente la probabilidad de que vuelvan a crecer, al tiempo que protege las plantas deseables. El tratamiento láser para el control de las malas hierbas con láser azul no tiene ningún efecto adverso sobre el ecosistema, siendo una solución ecológica sostenible, a diferencia de la pulverización con pesticidas (que destruye el ecosistema) o el tratamiento con láser de CO2 (que desperdicia el 95% de la electricidad suministrada en forma de calor, así como aumenta la mortalidad de las especies de lombrices del suelo).
Pregunta 11: ¿Cómo funciona una escardadora láser?
Respuesta: Una desbrozadora láser funciona mediante sensores y reconocimiento de plantas por IA para identificar las malas hierbas entre los cultivos mientras recorre el campo. A continuación, la escardadora láser dirige rayos láser precisos para destruir las malas hierbas sin dañar las plantas deseables circundantes.
Pregunta 12: ¿En qué consiste el enfoque "de la granja a la mesa"?
Respuesta: El enfoque "de la granja a la mesa" pretende crear un sistema alimentario sostenible con un impacto medioambiental positivo o neutro y garantizar la seguridad alimentaria, mejorando al mismo tiempo la nutrición y la salud pública en general. Además, pretende invertir la pérdida de biodiversidad y reducir los efectos del cambio climático o aumentar la adaptabilidad humana al mismo.
Pregunta 13: ¿Qué es la escarda láser?
Respuesta: La escarda láser es una técnica agrícola moderna, y un método de control de las malas hierbas, que utiliza rayos láser enfocados para apuntar selectivamente y eliminar las malas hierbas sin dañar los cultivos útiles.
Pregunta 14: ¿Cuánto cuesta la escardadora láser?
Respuesta: El coste de una escardadora láser oscila entre 90.000 y 300.000 dólares, dependiendo del modelo, el tipo de láser utilizado y las características específicas de la escardadora láser.
Pregunta 15: ¿Cuáles son las desventajas de la escarda láser?
Respuesta: Las desventajas de la escarda láser incluyen los altos costes iniciales y la posibilidad de una eficacia limitada en poblaciones de malas hierbas muy densas (que, sin embargo, pueden solucionarse utilizando primero una desbrozadora automática). En el caso de la escarda láser con láser de CO2, las desventajas adicionales son la necesidad de una calibración precisa (y regular) del láser de CO2 para evitar daños a los cultivos, así como el aumento de la mortalidad de especies útiles de lombrices del suelo.
Pregunta 16: ¿Cuánto cuesta una escardadora láser?
Respuesta: El coste de una Laserweeder puede variar, pero normalmente oscila entre 100.000 y 300.000 dólares, dependiendo del modelo, las capacidades y el tipo de láser utilizado.
Pregunta 17: ¿Cuáles son los 4 métodos de control de malas hierbas?
Respuesta: Los cuatro métodos de control de las malas hierbas son el control de las malas hierbas con láser (eliminación con láser azul o infrarrojo), la pulverización de pesticidas, la eliminación mecánica (robot arrancador de malas hierbas o arrancador manual) y las prácticas culturales (rotación de cultivos y acolchado).
Pregunta 18: ¿Cuál es la eficacia del control de las malas hierbas?
Respuesta: El control de las malas hierbas es excepcionalmente eficaz (a corto y largo plazo) y sostenible cuando se realiza con láser azul. El uso de pesticidas es muy eficaz, pero no sostenible. Los métodos culturales y biológicos proporcionan una gestión sostenible a largo plazo.
Pregunta 19: ¿Cuál es el mejor herbicida natural?
Respuesta: El haz de luz concentrado de láser azul es el mejor herbicida natural, y garantiza la eliminación de las malas hierbas sin pesticidas (de forma natural) y sin dañar el medio ambiente. Para tareas de deshierbe más pequeñas o irregulares, también puede utilizar una mezcla de vinagre, sal y jabón de fregar en una proporción de 1 galón de vinagre, 1 taza de sal y 1 cucharada de jabón de fregar, que deshidrata y mata las malas hierbas.
Pregunta 20: ¿Es el vinagre un buen herbicida?
Respuesta: Aunque no es sostenible, a diferencia de los desherbadores láser azules, el vinagre (es decir, ácido acético disuelto en agua) es un buen herbicida para desherbar a pequeña escala. Una concentración del 5% de vinagre (como el vinagre doméstico) y del 10% de vinagre puede matar las malas hierbas jóvenes en dos semanas de vida, aunque siguen drenando los nutrientes de los cultivos durante ese tiempo. Las malas hierbas más viejas requieren mayores concentraciones de vinagre para ser eliminadas. A concentraciones más elevadas, el ácido acético puede deshidratar y matar las malas hierbas en distintas fases de crecimiento con un porcentaje de éxito del 85-100%.
Pregunta 21: ¿Cómo deshacerse de las malas hierbas rápidamente?
Respuesta: Para deshacerse de las malas hierbas rápidamente, utilice una escardadora láser azul, ya que puede eliminar hasta 100.000 malas hierbas por hora con precisión, sin dañar los cultivos deseables ni perjudicar el medio ambiente. Para eliminar las malas hierbas a muy pequeña escala, aunque a costa de la calidad del suelo y del medio ambiente, puede utilizar un herbicida no selectivo (por ejemplo, vinagre o lejía).
Pregunta 22: ¿Cuál es el método químico para controlar las malas hierbas?
Respuesta: Mucho peor que el desherbado con láser azul, el método químico de control de las malas hierbas consiste en utilizar herbicidas, que pueden ser selectivos (se dirigen a malas hierbas concretas) o no selectivos (matan todas las plantas), que dañan la calidad del suelo y contaminan el medio ambiente. Los efectos más directos de la contaminación por herbicidas son la disminución del estado, el crecimiento, la reproducción y el aumento de la mortalidad de las plantas.
Pregunta 23: ¿Cuáles son los dos tipos más comunes de control de malas hierbas?
Respuesta: Los dos tipos más comunes de control de las malas hierbas son el control mecánico (que incluye el robot arrancador de malas hierbas, la azada o la siega) y el control químico (que utiliza herbicidas que contaminan el suelo).
Pregunta 24: ¿Es mejor la lejía o el vinagre para las malas hierbas?
Respuesta: Aunque es mucho menos eficaz y sostenible que el desherbado con láser azul, la lejía es muy eficaz para acabar con las malas hierbas maduras y evita que vuelvan a aparecer nuevas, ya que permanece en el suelo y lo contamina mucho más que el vinagre.
Pregunta 25: ¿Qué es lo mejor para acabar con las malas hierbas?
Respuesta: La escarda láser con láser azul es, de hecho, lo mejor para matar las malas hierbas, ya que proporciona un control de las malas hierbas preciso, eficaz y respetuoso con el medio ambiente.
Pregunta 26: ¿Cuánto cuesta un láser para eliminar malas hierbas?
Respuesta: Un láser para malas hierbas puede costar, por ejemplo, entre 30.000 y 200.000 dólares, dependiendo del modelo y de sus capacidades.
Pregunta 27: ¿Puede la luz infrarroja matar las malas hierbas?
Respuesta: Aunque es peor que la luz azul, la luz infrarroja puede matar las malas hierbas por sí sola, por lo que algunas empresas han desarrollado desbrozadoras láser basadas en láseres de CO2, que (a diferencia de los láseres azules) sin embargo dañan a las útiles lombrices del suelo. No obstante, si se combina el láser azul con una luz infrarroja (IR) de longitud de onda media que calienta, no sólo se pueden matar las malas hierbas, sino también sus semillas, según se desprende de la literatura científica reciente. Aunque la temperatura de calentamiento varía de una especie de mala hierba a otra, por ejemplo el aumento de la temperatura puntual a 300 F (149 C) disminuye la tasa de germinación de la nueva Palmera amaranto en un 83%.
Pregunta 28: ¿Es posible automatizar el cultivo?
Respuesta: Las desmalezadoras láser azules son el mejor ejemplo de la posibilidad de automatizar la agricultura, ya que el deshierbe es una actividad agrícola pesada, molesta y que requiere mucha mano de obra.
Pregunta 29: ¿Cuál es el mejor equipamiento para la agricultura?
Respuesta: Las desbrozadoras láser azules son sin duda el mejor equipo para la agricultura, ya que automatizan la frecuente, pesada y molesta tarea de eliminar las malas hierbas con una eficacia superior, lo que permite a los agricultores centrarse en otras actividades agrícolas. Otros equipos agrícolas se utilizan para actividades agrícolas más planificadas de antemano. Por el contrario, las plantas de malas hierbas indeseables crecen de forma aleatoria y a ritmos aleatorios, mientras que es necesario eliminarlas rápidamente, lo que supone una molestia para los agricultores.
Pregunta 30: ¿Son los tractores autónomos el futuro?
Respuesta: Los tractores autónomos forman parte del futuro de la agricultura, junto con los escardadores, pulverizadores y ordeñadores autónomos de láser azul, que ayudan a reducir los costes de mano de obra y a aumentar la eficiencia de las operaciones agrícolas.
Pregunta 31: ¿Puede utilizarse la IA en la agricultura?
Respuesta: La IA puede utilizarse en la agricultura para automatizar el deshierbe con láser azul (reconociendo las malas hierbas y atacándolas al tiempo que se protegen los cultivos), así como para optimizar la gestión de los cultivos y controlar la salud de las plantas.
Pregunta 32: ¿Cuál es el cultivo más rentable?
Respuesta: En Estados Unidos, los cultivos más rentables son los de alto valor, como el azafrán (entre 500 y 5.000 dólares el kilo, sobre todo en Pensilvania), los microgreens (entre 20 y 40 dólares el kilo) y el ginseng (entre 500 y 600 dólares el kilo). En Canadá, son muy rentables la lavanda (entre 30 y 40 dólares el kilo), las bayas de goji (entre 15 y 20 dólares el kilo) y los arándanos azules (entre 10 y 15 dólares el kilo). En Europa, los cultivos más rentables son la lavanda (entre 30 y 40 dólares el kilo), el romero (entre 25 y 30 dólares el kilo) y la manzanilla (entre 20 y 30 dólares el kilo). En general, los cultivos más rentables varían según la región y la demanda del mercado, pero las hierbas aromáticas, las hortalizas especiales y los cultivos ecológicos tienen una gran demanda.
Pregunta 33: ¿Funcionan los herbicidas infrarrojos?
Respuesta: Los herbicidas por infrarrojos funcionan peor que los herbicidas por láser azul. Aun así, los láseres infrarrojos pueden ser eficaces incluso por sí solos, aunque alcanzan su máxima eficacia si sólo funcionan como fuente de calor, mientras que los herbicidas láser azules realizan ellos mismos el trabajo de eliminación de las malas hierbas. La combinación de una luz infrarroja (IR) de longitud de onda media con un desbrozador láser azul no sólo mata las malas hierbas, sino también sus semillas.
Pregunta 34: ¿Existe algún herbicida que realmente funcione?
Respuesta: El desherbador láser azul es un herbicida que realmente funciona con una eficacia inigualable y ataca las malas hierbas con precisión sin dañar el medio ambiente ni los cultivos.
Pregunta 35: ¿Cuál es la máquina agrícola más útil?
Respuesta: Las escardadoras láser azules son literalmente las máquinas agrícolas más útiles, ya que automatizan la frecuente y engorrosa tarea de eliminar las malas hierbas con una eficacia inigualable. Dado que las plantas de malas hierbas crecen de forma aleatoria y a intervalos de tiempo aleatorios, pero deben eliminarse rápidamente, el desherbado por láser permite a los agricultores aumentar su producción y centrarse en otras actividades agrícolas.
Pregunta 36: ¿Funcionan los herbicidas térmicos?
Respuesta: Los herbicidas térmicos funcionan realmente -utilizando el calor para destruir las malas hierbas- aunque no son tan eficaces ni precisos como los desbrozadores láser azules, que pueden eliminar hasta 100.000 malas hierbas por hora con precisión y sin dañar el ecosistema.
Pregunta 37: ¿Qué herbicida mata para siempre?
Respuesta: El herbicida de láser azul mata las malas hierbas para siempre atacándolas a nivel de la raíz, sin embargo siempre hay una pequeña posibilidad para un porcentaje de malas hierbas muertas, de que las raíces sobrantes puedan volver a crecer después de un período prolongado. Sin embargo, la combinación de láser azul con el calentamiento de la fuente de luz de longitud de onda media-IR puede matar permanentemente tanto las malas hierbas como sus semillas.
Pregunta 38: ¿Se puede utilizar la IA en los drones?
Respuesta: La IA puede utilizarse en drones, por ejemplo para la detección de plantas y el reconocimiento de malas hierbas, lo que permite realizar un desherbado de precisión con láser azul.
Pregunta 39: ¿Para qué sirven los drones en la gestión de malas hierbas?
Respuesta: Los drones en la gestión de malas hierbas se utilizan para la prospección aérea con el fin de detectar y distinguir los cultivos deseables de las infestaciones de malas hierbas. Esto permite que una máquina conectada realice una eliminación precisa de las malas hierbas, ya sea con un desherbado láser de precisión o con la pulverización de herbicidas. Además, los drones permiten supervisar la eficacia de las medidas de control de las malas hierbas.
Pregunta 40: ¿Es eficaz la fumigación con drones?
Respuesta: La fumigación con drones es menos eficaz y sostenible que el desherbado con láser azul, pero sigue funcionando bien. Aunque no elimina totalmente el uso de pesticidas, como hacen los escardadores láser azules, puede reducir el uso de pesticidas hasta en un 95%, reduciendo los daños a los cultivos. Por el contrario, los escardadores láser azules son una solución totalmente sostenible que no utiliza pesticidas y es 100% segura para el suelo y el medio ambiente. La escarda láser asistida por drones, la escarda láser azul realizada por drones y la pulverización con drones son muy eficaces para cubrir rápidamente grandes superficies.
Pregunta 41: ¿Cuál es el modelo de IA para la detección de malas hierbas?
Respuesta: El modelo de IA para la detección de malas hierbas es un modelo de IA que utiliza el reconocimiento avanzado de imágenes para evaluar su alimentación de imágenes frente a imágenes verificadas de malas hierbas. Tarda sólo unos segundos en identificar las malas hierbas pendientes de eliminación con desbrozadoras láser azules (o fumigación con drones), y normalmente con un grado de confianza adjunto.
Pregunta 42: ¿Cuál es la tecnología para la detección de malas hierbas?
Respuesta: La tecnología típica para la detección de malas hierbas utiliza la detección activa de clorofila mediante fluorescencia, pero también puede utilizar adicionalmente el modelo de IA de reconocimiento de imágenes para identificar las malas hierbas con un grado de confianza aún mayor. Otra alternativa es utilizar sensores para medir la reflectancia de la luz infrarroja e invisible del suelo, que pueden detectar con precisión las malas hierbas.
Pregunta 43: ¿En qué consiste la tecnología del buscador de malas hierbas?
Respuesta: La tecnología Weedseeker® utiliza sensores que miden diferentes longitudes de onda del espectro de luz infrarroja (invisible) y las compara con valores conocidos de especies comunes de malas hierbas. A continuación, un circuito electrónico situado en el interior del sensor analiza los datos captados.
Pregunta 44: ¿Cuáles son las tecnologías para el control de las malas hierbas?
Respuesta: Las tecnologías para el control de las malas hierbas incluyen el desherbado con láser azul (el más eficaz y sostenible), los desherbadores con pesticidas (eficaces pero insostenibles), los desherbadores mecánicos, los desherbadores térmicos, los desherbadores de llama y los desherbadores eléctricos.
Pregunta 45: ¿Qué métodos de control de malas hierbas son mejores?
Respuesta: Los mejores métodos de control de malas hierbas son la escarda láser azul (para un control de malas hierbas específico, rápido, eficaz y sostenible), la escarda térmica (para un control de malas hierbas eficaz y algo sostenible) y la pulverización con drones (para un control de malas hierbas específico y eficaz). De estos métodos de control de las malas hierbas, el desherbado con láser azul es la mejor tecnología.
Pregunta 46: ¿Cómo funcionan los herbicidas eléctricos?
Respuesta: Aunque son menos eficaces que los desherbadores láser azules, los desherbadores eléctricos funcionan suministrando una carga eléctrica a la planta, una parte de la cual se convierte en calor que vaporiza los fluidos celulares de la mala hierba, aumentando su volumen - y efectivamente la presión. El exceso de presión revienta las paredes celulares de la hierba y provoca la muerte generalizada de los tejidos.
Pregunta 47: ¿Qué es el robot que elimina las malas hierbas?
Respuesta: El herbicida láser azul (también llamado herbicida láser azul) es el robot que elimina las malas hierbas con una eficacia inigualable. También hay otros robots quitamalezas menos eficaces, con tipos comunes como el eliminador de malas hierbas, el arrancador automático de malas hierbas y el pulverizador robotizado. En general, todos estos tipos de robots se denominan máquinas desherbadoras o robots desherbadores.
Pregunta 48: ¿Cuáles son los 2 métodos que utilizan los robots automatizados para eliminar las malas hierbas?
Respuesta: Los robots automatizados eliminan las malas hierbas utilizando 2 métodos. El primer método es la detección automatizada de malas hierbas con reconocimiento inteligente de plantas, para identificar qué es una mala hierba y qué es un cultivo. El segundo método es la eliminación automática de malas hierbas, que utiliza desbrozadoras láser azules, pulverizadores químicos selectivos, desbrozadoras láser de CO2, desbrozadoras eléctricas o arrancadores automáticos de malas hierbas en las plantas previamente identificadas como malas hierbas.
Pregunta 49: ¿Cuál es la estrategia "de la granja a la mesa" en Alemania?
Respuesta: La estrategia "de la granja a la mesa" en Alemania forma parte de la iniciativa de la UE, cuyo objetivo es crear sistemas alimentarios sostenibles con un impacto medioambiental positivo o neutro. Sus objetivos incluyen reducir la pérdida de nutrientes en los alimentos en al menos un 50%, garantizar la seguridad alimentaria, mejorar la salud pública en general, disminuir el uso de pesticidas, invertir la pérdida de biodiversidad, así como reducir los efectos del cambio climático o aumentar la adaptabilidad humana al mismo.